Dirigida por Richard Marquand en 1985.

Una mujer muy rica es asesinada con una brutalidad desmedida y el marido -interpretado por Jeff Bridges-, heredero de su fortuna, es acusado y juzgado por el homicidio. De su defensa se ocupa una abogada -interpretada por Glenn Close-, reacia en principio a llevar el caso, que acaba manteniendo una relación con su defendido; enfrente tendrá a otro abogado de pocos escrúpulos que hará todo lo posible para que se condene al acusado.

Al filo de la sospecha