Dirigida por Alfred Hitchcock en 1959.

Un directivo de una empresa de publicidad, Roger Thornhill -interpretado por Cary Grant- es confundido por unos asesinos con el inexistente agente de inteligencia George Kaplan, secuestrado y, cuando va a ser asesinado, de manera milagrosa salva la vida. A partir de ese momento el director británico encadena una serie de situaciones a las que se incorpora a Eve Kendall -Eva Marie Saint-, en el papel de amante del jefe de los criminales -James Mason-. Considerada, junto con La sogaEncadenados o Vértigo una de las grandes obras maestras del director, contiene escenas célebres como el intento de asesinato de Thornhill con una avioneta fumigadora o las escenas finales en el Monte Rushmore.

Con la muerte en los talones