Dirigida por Lars von Trier en 2003.

Película emblemática del fundador, junto a Thomas Vinterberg, del manifiesto Dogma 95, el cual impondría a aquellos directores seguidores de su decálogo el rodaje con cámara en mano, situar las tramas en la actualidad, rodar exclusivamente en escenarios reales y evitar el uso de efectos especiales de sonido o filtros, entre otras imposiciones que, como se puede observar en esta película, el propio fundador no siempre cumplía. En esta obra el controvertido director da el protagonismo a una mujer de naturaleza generosa -interpretada por Nicole Kidman- que, huyendo de un ambiente criminal, se refugia en Dogville, un pequeño pueblo de pocos habitantes a los que irá conociendo a medida que va pasando el tiempo.  

Dogville